|
Celebraciones en Carichí
Al celebrar el Primer Centenario de la
Primera Misión de la Congregación de “Siervas del Sagrado Corazón de
Jesús y de los Pobres”, aquí en Tarahumara, elevamos nuestro himno de
gratitud al Señor, dueño de la Historia que hizo nacer esta
Congregación y que hizo nacer en el corazón del Padre Yermo, ese
ardiente deseo de llegar con sus hijas hasta la Tarahumara.
Cien años cargados de historia, cien
estrellas iluminando la trayectoria centenaria de la Misión, desde
1904, hasta hoy 31 de enero de 2004. La acción de gracias surge
espontánea y quiere llegar a todos aquellos que han abierto su corazón
al caminar de esta Congregación. Gracias a nuestros pobres, que son la
razón de nuestro existir, a nuestros familiares y amigos, a nuestros
bienhechores y colaboradores, y a todos y a cada uno de los que han
extendido su mano a las necesidades de nuestros hermanos serranos,
haciendo posible la permanencia de esta obra, aquí en Tarahumara.
Gracias porque Carichí fue la puerta
que abrió el camino hacia insospechados horizontes
de Misión. En esta tierra bendecida por Dios, se hizo realidad el
sueño del Incansable Misionero, San José María de Yermo y Parres.
Hemos querido iniciar esta gran fiesta, dando gracias por tanta bondad
inmerecida, con una Eucaristía en el Templo Parroquial “La Sagrada
Familia”, el día 30 de enero a las 12 del día. Fue una celebración
Vocacional, dimos gracias a Dios Nuestro Señor por las vocaciones,
especialmente para nuestra Congregación, que este pueblo ha regalado a
su Iglesia durante estos años. Fue presidida por el Padre Roberto
Morales Guerra, CSsR, concelebrando los Padres Reynaldo Servín,
Provincial de la Congregación, CSsR, y Francisco Javier Granados,
sacerdote originario de esta comunidad.
Las
Hermanas: Ma. Trinidad Torres Meraz, Ma. De la Paz Calzadillas
Cordero, Ma. Felícitas Calzadillas Cordero, Ma. Guadalupe Ochoa
Gutiérrez, Lidia Dolores Montañés Granados, Lourdes Teresa Ortega
Gutiérrez, Isela Montañez Hernández, originarias de Carichí, ocuparon
un lugar especial desde el cual hicieron la renovación de sus votos
como un signo de reafirmación de su compromiso con Dios y con su
pueblo. También tuvimos presentes a nuestras Hermanas difuntas,
originarias de este lugar, especialmente a: Inés Sandoval González y
Luz María Granados Vega. Oramos por los sacerdotes Celestino Villa
(que estaba ausente) y el Padre Francisco Javier Granados, también
originarios de Carichí.
A
todos ellos se les entregó al terminar la Misa, una placa de
reconocimiento por su perseverancia y entrega. La correspondiente a
las Hermanas difuntas, la recibió su familia. La celebración continuó
en nuestra comunidad con un brindis, mariachi y comida para todos los
que nos acompañaban.
Festival por el Centenario
Por
la tarde del día 30 de enero se presentó un “Festival por el
Centenario”, en el Gimnasio Municipal, en él contamos con la
presencia de aproximadamente 2500 personas, entre alumnos, exalumnos,
religiosas, religiosos, sacerdotes, amigos y bienhechores.
El
Festival dio inicio a las 7 de la tarde, se presentaron cuadros de
danza, poemas, bailables, cantantes y mariachi, quienes lograron crear
un ambiente muy familiar y muy alegre.
Contamos con la presencia del Señor Jesús Manuel Paredes Terán,
Presidente Municipal, de esta Comunidad, y su Secretario el Ing.
Miguel Ángel Panyagua. La presencia de nuestras Superioras Mayores en
estos actos fue muy emotiva, ahí estuvo la Madre Magdalena Sofía
Juárez Nieto, Superiora General, Madre Clotilde Serafín, Vicaria
General, Madre Romelia Chacón Murguía, Secretaria General y Madre Rosa
Ma. Márquez, Superiora Provincial del Norte. Nos acompañaban también
el Padre Celestino Villa, Vicario Diocesano, Padre Ricardo Lapuente,
Provincial Jesuita de esta zona, el Padre Reynaldo
Servín, Sup. Provincial, CSsR, el Padre Luis Hernández López, Sup. y
Párroco de la Comunidad de Carichí, y por supuesto, la Madre Enedina
Mata Superiora Local.
Día
31 de enero
Un
Helado y Gozoso Amanecer
La
cita era a las seis de la mañana en la Glorieta de Nuestro Padre, a la
entrada del Pueblo, para cantar las mañanitas. Y como en aquel tiempo
cuando llegaron nuestras Hermanas y Nuestro Padre, no importaron las
inclemencias del tiempo, así en este día a pesar del intenso frío de
estas horas, nos reunimos para iniciar el día más especial de nuestra
fiesta, Hermanas, Sacerdotes, Niños, Jóvenes, Adultos y Ancianos,
estaban ahí contentos de estar cantando en recuerdo de aquel 31 de
enero de hacía cien años. Después medio congelados nos dirigimos al
internado a desayunar un menudo calientito y un rico pastel.
El
día apenas iniciaba, aún faltaban muchas actividades. A las 10:30 de
la mañana nos reunimos de nuevo en la Glorieta del Padre Yermo, para
la bendición de la misma, así como del Gimnasio Municipal. En este
momento tuvimos la participación de nuestros hermanos indígenas, junto
con nuestras niñas internas con sus danzas. De ahí salimos en
procesión hacia la escuela por la calle principal del pueblo, la
imagen de San
José María de Yermo y Parres
y nuestros hermanos
Tarahumaras danzando, encabezaban la procesión. Este espacio del día
estuvo especialmente reservado para su participación activa.
Una
Participada Eucaristía
En
la plaza cívica de la escuela estaba todo preparado para la Eucaristía
Solemne. Misma que fue presidida por el Padre Celestino Villa, en
ausencia del Sr. Obispo José Luis Dibildox, quien por su cambio de
diócesis ya no pudo asistir. Los celebrantes fueron el Padre Ricardo
Lapuente Aguilar y Gilberto Alvarado Durán, Sacerdotes Jesuitas;
Reynaldo Servín Ayala, Luis Hernández López, Ignacio Becerra Trigales,
Roberto Morales Guerra, Francisco Santa Cruz Ramos, Sacerdotes de la
Congregación del Santísimo Redentor; Joel Cruz González, Omar Alemán
Chávez, Sacerdotes de la Diócesis de Tarahumara; Víctor Gómez
sacerdote de la diócesis de Chihuahua; Leopoldo Terrazas López,
franciscano procedente de Nonoava; Guillermo Acosta Hernández de la
diócesis de Madera.
La
Eucaristía fue muy solemne, y se realizo con mucho respeto por parte
de todos los asistentes. En ella tuvimos la participación del padre
Vallejo con unas palabras dirigidas especialmente a todas las Hermanas
nuestras que han sabido entregar de una manera generosa su vida en
estas tierras.
Después de la Eucaristía todos nos trasladamos a la otra parte de la
escuela en la cancha de abajo en donde nos esperaba una deliciosa
barbacoa, al mismo tiempo que un pequeño festival para cerrar con
broche de oro este gran acontecimiento del amor de Dios a nuestro
Padre y a nuestra Congregación al concedernos la gracia de Cien años
de Servicio y Amor.
Dios recompense a todos aquellos que con su apoyo y presencia han
caminado con nosotros a lo largo de toda esta historia.
Hna. Ma. del
Carmen Durán López
Comunidad de Carichí:
M.
Ma. Enedina Mata Carrillo
Hna.
Minerva Sirenia Gutiérrez Reyes
Hna.
Ma. del Carmen Durán López
Hna.
Ma. Eugenia Bautista Moreno
Hna.
Margarita Santiesteban Jáquez
Hna. Ma. del
Carmen Durán López
*
(proximamente) |