
Gigante
de la caridad
Obras apostólicas
“ Caridad, caridad siempre y con todos, especialmente con los que
me buscan algún mal, cueste lo que costare, aunque fuese la misma
vida”.

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“Hay
un hecho en la vida del P. Yermo que puede considerarse heroísmo
de caridad. La noche del 18 al 19 de junio del año 1888,
en la ciudad de León hubo una grave y repentina inundación,
causada por la ruptura de una presa que detenía las aguas
del río que atravesaba la ciudad. No apenas advertida
aquella desgracia, el P. Yermo dejó el Asilo del Calvario
que estaba en la colina, y se dedicó a salvar a las
personas que estaban a punto de ahogarse, arrolladas por la
fuerza de
las aguas.
El nadaba en aquellos torbellinos peligrosos que hubieran podido
ser fatales también para él. Antes de salir del
Asilo, les dejó dicho a las Hermanas que recibieran
y dieran hospedaje a todos aquellos que fueran a pedirlo a
la casa. El mismo enviaba a la pobre gente a hospedarse en
el Asilo. Fueron tantas las personas que se albergaron que
llegaron a ser unas 3,000. El P. Yermo y las Hermanas se dedicaron
a servirlos, a darles de comer y a ayudarles en lo que fuere
posible en aquel caos y miseria. Familias enteras estaban hospedadas
en la casa y en el cerro del Calvario, y estuvieron alli cerca
de tres meses. El P. Yermo les ayudó a construirse unas
cabañas provisionales en el cerro y algunos, cuando
volvieron a sus casas regresaron hasta con sus instrumentos
de trabajo que el mismo Padre Yermo les había proporcionado
para que no permanecieran inactivos durante el forzado campamento. |
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En
esta ocasión el Gobernador del estado de Guanajuato, General
González,
da al Padre Yermo el título de "gigante de la caridad".
Después de su muerte, el P. Tomás Más escribe recordando
este hecho:
‘Su eminente
espíritu de caridad, que llegó a tener sublimes
manifestaciones con los pobres inundados de León, le hicieron
admirable entre católicos e impíos’.
1
Algunos testimonios de los teólogos que estudiaron su vida durante el
proceso de canonización para la aprobación de las virtudes heroicas
rezan así:
“Su heroica
caridad sacerdotal se extendía a todos, porque era afable
y lleno de bondad para con todos sin excluir a nadie”.
2
“El hombre
y sacerdote José María tuvo como centro de su vida
la Caridad, al grado de no exagerar al llamarlo con toda la extensión
de la palabra, Hombre de amor”.
3
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“ Caridad, caridad siempre y con todos, especialmente con los que
me buscan algún mal, cueste lo que costare, aunque fuese la misma
vida”.
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1
G.L. BERTOGLIO. sscjp. Profeta y Apóstol de la caridad
Evangélica Ed. Jus (México 1983) pp. 94 - 95
SIERVAS
DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS Y DE LOS POBRES. Padre Yermo
el hombre el santo. Ed.
Privada. Puebla 1993. P.
325
Idem. P. 151
YERMO
Y PARRES J.M. A Solas con Cristo Ed. Jus (México 1990) , p 18 |
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