CASA DE LA MISERICORDIA CRISTIANA

Una admirable obra nacida del corazón de
 San José María de Yermo y Parres

1894 – 1928

 

Muy cerca al templo de San Francisco de la ciudad de Puebla, donde hoy se levanta el edificio de la Cruz Roja y en contra esquina la Escuela “Emperador Cuahuhtémoc”, ( entre 10 y 12 Norte y 18 y 20 Ote.) toda esa manzana formó un día lo que fue la casa de la “Misericordia Cristiana”, construida y dirigida por San José María de Yermo y Parres. El Padre Yermo como se le conocía y se le conoce, fue un sacerdote lleno de amor, al grado que el General Manuel González, siendo gobernador de León, Gto. le llamó “Gigante de la Caridad”. Es el fundador de la Congregación de “Siervas del Sagrado Corazón de Jesús y de los Pobres”, quienes atienden varias obras en favor de los pobres en esta ciudad y en otros lugares de México y en el extranjero. Dos fueron los grandes motivos por los que el Padre Yermo, fundó esta obra:

  1. Urgía una casa para central de su Congregación, pues habiendo nacido esta, en León, Gto. emigró a Puebla en 1889 y desde entonces hasta 1894 tuvo por sede el  Asilo Particular de Caridad para Ancianos. (9 Pte. 309).

  1. En el corazón del Padre Yermo bullía desde tiempo atrás el deseo de fundar una casa para preservación y regeneración de la mujer prostituida o en peligro.

Para lograr sus objetivos fundó una asociación y elaboró unas bases para la misma. El mismo Padre Yermo, lo dice así: “Los dos objetos de aquella Asociación eran: arrancar del camino del vicio a las mujeres ya perdidas, volviéndolas a Dios por la penitencia y enseñándolas a trabajar para su honrada subsistencia y además proporcionar a las jóvenes que corrieran peligro, los medios de preservación, arrancándolas de este modo de la perversión1

Ante la urgente necesidad de independencia y casa propia, pues el asilo no era propiedad de la Congregación, el Padre Yermo, en medio de mil trabajos y dificultades como podemos constatar en las Memorias, logró adquirir una casa en la calle de Oaxaquilla, misma que después vendió al encontrar otra frente al Templo de San Juan del Río, que le pareció más propia y que era propiedad de los señores Ibáñez y Lamarqué.  Antes de comprarla se enteró que  una compañía cervecera tenía interés en ella y el Padre Yermo pensó que sin duda a los dueños les convenía más el trato con esa compañía que con él y desistió. Grande fue su alegría cuando aquella compañía no la tomó y la casa estaba de nuevo disponible y a menor precio del propuesto anteriormente. Confiando como siempre en la providencia de Dios y en Señor San José hizo el trato no solo para la casa de los Ibáñez y Lamarqué, sino que sus ojos siguiendo el impulso de su corazón que no conocía barreras, se fueron tras dos casitas y un terreno, adjuntos a dicha casa. En el mes de noviembre de 1893, compró el Padre Yermo, la Casa No. 3 de San Juan del Río que incluía dos casas sin número de la plazuela de Antuñano. ( Hoy 12 Norte 2003) . Con eso y el terreno que luego compra al Ayuntamiento,  nació el 18 de mayo de 1894 la nueva Casa Central de la Congregación con el nombre Casa de la “Misericordia Cristiana”. Con cuanto cariño la fue acondicionando,  ayudado por tantas personas de buen corazón. El cariño que el Padre Yermo tenía hacia esa obra lo revelan sus palabras a José Adrián Palomo: “Señor Don José Adrián Palomo. México.


Puebla 3 de julio de 1894
Mi querido y fino amigo: Nuestras cartas se cruzaron en el camino y hoy tuve el gusto de recibir la tuya en que me hablas de tus ocupaciones y penas. Ambas también a mi no me faltan especialmente las primeras, pues como añadidura a los sermones de que te acuerdas y que en este año fueron como en los anteriores, hay que contar la instalación de “La Misericordia”. Desde el mes de mayo principié las obras necesarias de albañilería y ya tengo aquí instaladas en un departamento a las Magdalenas, en el suyo a doce niñas y al cuidado de unas y otras a las competentes Hermanas.

Yo mismo soy el director de esas obras y he terminado ya dos dormitorios uno de cuarenta y otro de treinta y seis varas de largo; estoy por concluir una hermosa cocina y tres refectorios; tengo ya arreglado el local para la escuela pública y me ocupo de un pozo artesiano en el que ya tengo perforadas treinta y siete varas, esperando de un momento a otro salte el agua. ¡Ojalá y que sea pronto! Aumenté ya el jardín y estoy arreglando el antiguo. Agustín de la Hidalga se ocupa con empeño de hacer el plano y diseños de nuestra Capilla, que espero quedará magnífica. En la casa se fabrica jabón de cuatro clases diferentes por un procedimiento nuevo y violento...


Desde mediados de mayo yo vengo a esta casa... todos los días desde por  la mañana y no hago más que dormir en el Asilo. Aquí tengo ya arreglada la parte más importante de mi departamento, casi está ya aquí, toda mi biblioteca y puedo decir que aquí está hoy mi domicilio. No sé si la vida activísima o el temperamento sean los que me han mejorado mucho, pues jamás pasé período tan largo como ahora sin intermitentes. (Fiebres) No quiero ponderarte mucho mi obra, porque espero que la verás y juzgarás cómo no soy tan mal arquitecto. ¡Ojalá y que no sean fantasías mías!


Veo la mano de Dios protegiéndome de un modo que me asombra y confunde, pues no merezco ser tan mimado por Él, siendo como soy tan pecador y perverso.

Te felicito por los progresos de la Compañía... Te agradezco mucho tus tarjetas, están muy bonitas y me serán útiles.
Correspondo a Luz sus memorias, la Hermana Concepción y tus conocidas hacen lo mismo contigo, mil cariños a tus hijitos, de parte de tu amigo.


José María de Yermo y Parres”.2

 

A su amigo el Padre Gabino Chávez, le dice: Señor Presbítero Don Gabino Chávez, Irapuato, Gto.


“...ni los años ni la distancia a que estamos han disminuido el cristiano cariño que le profeso. Mis ocupaciones cada día son mayores, muy a mi pesar me impiden escribirle con la frecuencia que deseara...  ¡Cómo pasa la vida! Yo me siento con mis cuarenta y cinco años ya muy viejo, no me faltan achaques y lo peor de todo es que temo llegar al fin con las manos no provistas de buenas obras, porque lo que el mundo alaba en mí yo que de cerca lo veo confieso que está lleno de defectos hijos de mi carácter y miseria. Ruegue usted mucho por mí. Durante los dos años y medio que llevamos de trabajos en esta casa voy a decirle lo que he logrado hacer. La casa ocupa una manzana entera... Concluí ya la capilla que está dedicada al Sagrado Corazón. Quedó hermosa y amplia. En ella como era preciso, hice que quedaran separadas las magdalenas3 de las niñas, del modo más absoluto y tal cual lo están en todo lo demás de la casa. Tengo en la actualidad entre Hermanas, niñas y magdalenas, ciento sesenta y cinco personas para cuya manutención sólo cuento con la Providencia de Dios y con los productos de los talleres que por su pequeñez poco producen hasta ahora. Estos talleres son la imprenta en que edito ‘El Reproductor’, no es mala y con mil sacrificios logré instalarla empleando en su adquisición unos siete mil pesos; el de tallado de madera, fabricación de medias y también de bolitas de hilo. He formado una orquesta para diversión de las niñas y gracias a Dios tocan ya bastante bien. Aún me hacen falta algunos instrumentos pero ahora no tengo con qué comprarlos. En la Capilla cada domingo y día festivo tenemos misa cantada y por la tarde vísperas y bendición con su Divina Majestad, en estas funciones las niñas desempeñan el coro dirigidas por las Hermanas y por un buen viejo que conmigo vive, usando el canto llano o de la música netamente sagrada. Entre ésta han cantado ya dos misas de Palestrina bastante bien ejecutadas. Para provecho espiritual de mis pobres tengo establecido entre las niñas y las magdalenas el ‘Apostolado de la Oración’ verificándose diariamente por dos de las niñas y una de las magdalenas la comunión reparadora. Además entre las niñas he establecido una Congregación de la Santísima Virgen...


¿Que no lograré alguna vez que usted venga y vea esta casa? Yo creo que le haría bien para la salud estos climas y aquí mis hijas lo cuidarían con cariño y con empeño. Hágase el ánimo y véngase a pasar conmigo uno o dos meses con lo que me hará un grande bien


...Adjunto a usted un mono, para que vea los efectos que el tiempo con sus años produce...”4. Ya en 1897, la “Misericordia Cristiana” presentaba un aspecto verdaderamente halagador, con sus seis edificios muy bien acondicionados y provistos de un completo y moderno alumbrado eléctrico. La gran familia que ahí vivía estaba debidamente separada como el Padre Yermo lo indica en su carta. El Padre Yermo no cabe duda, era un hombre de vastos horizontes y visión futurista.

 

2. Carta del Padre Yermo a José Adrián Palomo, Puebla 3 de julio de 1894. Colección de Cartas Querido Amigo, No. 55.

3. Nombre que se les da a las mujeres en vías de regeneración
4. Carta del Padre Yermo a Pbro. Don Gabino Chávez, Puebla 9 de diciembre de 1896, APY, Doc. 2157, vol. 41. Colección de cartas Querido Amigo, págs. 247-250

En 1899, construye un nuevo edificio a fin de ampliar los talleres que iba implantando. En la construcción y reconstrucción de esta gran obra el Padre Yermo,  aparte de las ayudas recabadas, invierte grandes sumas de su propiedad, dinero que iba recibiendo por el arreglo del intestado de su padre.

 

Casa de la “Misericordia Cristiana”, nombre que da el Padre Yermo a la casa de sus sueños y de sus realizaciones, casa de puertas abiertas a la acogida, al perdón, a la conversión. Solo su nombre nos lanza hasta ese corazón anclado en el corazón misericordioso de Cristo.

 

¡Cuánto soñó el Padre Yermo con esa casa! ¡Cuánto gozó al ver sus sueños poco a poco transformarse en realidad! Sus diversos departamentos, sus patios, sus jardines, ahí donde estaba ese columpio donde solía sentarse a rezar su breviario. Y su capilla, su hermosa capilla, diseñada y construida con tanto amor… pero sobre todo ¡cuánto espíritu!, ¡cuánta santidad Había en esa casa!. Desde ahí, salieron las primeras misioneras a la Sierra Tarahumara y desde ahí el 20 de septiembre de 1904 el Padre Yermo voló al cielo.

 

El esplendor de esa obra se mantuvo hasta 1928, cuando en medio del dolor de las Hermanas y pobres fue tomada por el gobierno de Calles. Terribles tiempos esos de la persecución religiosa.
Esta construcción levantada con tanto amor, poco a poco se fue desmoronando. Todo el bello edificio, su hermosa capilla, sus jardines fueron con el tiempo solo ruinas.

 

Como si el tiempo y el espacio quisieran hacer justicia a la obra del Padre Yermo,  se construyeron ahí, años después edificios destinados a la educación y a la salud. 

 

Todos los Gobiernos  Generales de la Congregación de Siervas del Sagrado Corazón de Jesús y de los Pobres,  pugnaron por rescatar esa obra, gestiones, trámites, todo inútil. Después de años de espera y de solicitudes constantes, en noviembre de 2004, gracias a la tenacidad de la M. Clotilde Serafín García, deciden prestar una parte de lo que en 1928 robaron y dan en contrato de comodato por diez años, la parte denominada “Joya Colonial”, que incluye el espacio donde murió el Padre Yermo. Actualmente se encuentra en proceso la instauración del Museo del Padre Yermo en ese local.

 

Bajo la insignia de la autentica caridad evangélica

Tomado de Positio Super Virtutibus Tomo I páginas 740 a 743

En varias ocasiones dicho establecimiento fue visitado por personas ilustres, las cuales tuvieron palabras de complacencia y admiración por el grande bien que desde allí se irradiaba en toda la sociedad. Entre las autoridades eclesiásticas cabe señalar a los Delegados Apostólicos Monseñores Ricardo Samper y Domingo Serafini,5 desde luego los Obispos de Puebla, Francisco Melitón Vargas, Perfecto Amézquita, y el señor Arzobispo Ramón Ibarra y González,6 en dis¬tintas ocasiones fue visitada por otros señores Obispos de Veracruz, Yucatán, México, Tehuantepec, Cuernavaca, León, y hasta un Obispo americano. 7

5. Mons. Ricardo Samper visitó la Misericordia Cristiana 1 dia 23 de mayo de 1902, y Mons. Domingo Serafinin el 11 de junio de 1904. Cfr. Apuntes de las Visitas Ilustres de la Misericordia Cristiana, APY, Doc. 2664/33.
6. Cfr. ibidem
7. En el ano de 1902 visit6 la Misericordia Cristiana el Sr. Obispo de Jalapa, Sr. Joaquin Arcadio Pagaza y de Yucatan Sr. Arzobispo Martin Tritschler y C6rdova el dia 8 de julio. En el mismo mes, dia 19 visit6 el establecimiento el Sr. Cango. de la Ba­silica de Guadalupe, Vicente de Paul Andrade, quien conocía al Padre Yermo desde su juventud y vivi6 en la misma Congregaci6n de los Paules. El dia 19 de agosto el Sr. Ar­zobispo Ram6n Ibarra y Gon7alez estuvo presidiendo el Primer Capitulo General de la Congregaci6n de Siervas.
En el ano de 1903 visitaron el establecimiento los Sres. Obispos: de Tehuante­pec, el Sr. Carlos de J. Mejía; de Cuernavaca, Sr. Francisco Plancarte y Navarrete y de Le6n el Sr. Leopoldo Ruiz y Flores. Se consigna también la visita de un Obispo ameri­cano, pero no se da ni el nombre ni la di6cesis de donde provenía. Cfr. Apuntes de las Visitas Ilustres de la Misericordia Cristiana, APY, Doc. 2664/33. * = CB 2664/15.5456.

Esta Institución fue siempre muy floreciente, no solo en tiempos del Padre Yermo sino aun después de su muerte. Se tiene el testimonio de las autoridades eclesiásticas y civiles que la visitaron. De las autoridades eclesiásticas tenemos un hermoso testimonio del señor Arzobispo de Puebla Octaviano Márquez:


<< [...] Quienes hayan conocido esa casa - amplia, bien arreglada y perfectamente adecuada para su objeto -; y piensen que estas obras de Dios requieren enormes recursos pecuniarios que no caen del cielo, sino que hay que ir colectando poco a poco, reu¬niendo y pidiendo de limosna, ya podrán imaginar el cúmulo de esfuerzos, trabajos, penalidades y sacrificios que en esa Gran Casa estaban representados. Grande, con espaciosos departamentos bien separados, amplios patios, salones y corredores; con su jardín ameno y su granja; con su her¬mosa Capilla capaz de contener - como de hecho contenía - todo el local necesario para la Casa Central y Gobierno General del Instituto, para el Noviciado, Postulado y Tercera Probación; para el Colegio de las niñas; y para el departamento de las - Magdalenas - o Arrepentidas, totalmente separado. Y las escuelas y talleres bien montados con un amplísimo salón, además de otros pequeños. Un verdadero edificio. En el no había lujo, sino sobriedad, limpieza, orden. Allí la austeridad religiosa y la cristiana alegría vivían inseparablemente unidas, corno buenas hermanas... La ovación que sube al cielo, y el trabajo que dignifica, incesantemente alternaban... Las almas consagradas a Dios encontraban asilo seguro para la virtud...


ahí se derramaba el bien a manos llenas! sin ostentación ni ruido. Por puro amor a Cristo y a las almas redimidas. Todo estaba protegido por la sombra amorosa del Corazón Divino de Jesús [...] >>8

 

El plantel fue visitado por el Primer Magistrado de la Nación, señor Presidente Francisco I. Madero quedando
«Agradablemente impresionado>>9 . En el año de 1914, en plena revolución, fue visitada por el señor Secretario General de Gobierno Marciano González10 acompañado de otras ilustres personas. De esta visita se publico lo siguiente:


[...] Anteayer11 fue visitado por el Señor Teniente Coronel Marciano González acompañado del Señor Teniente Coronel Carlos Fierros, en representación del Señor Gobemador del Estado, el establecimiento conocido por - La Misericordia Cristiana -. La impresión que recibieron los distinguidos visitantes fue magnifica por el orden y la limpieza que reina en el establecimiento de Beneficencia de que se trata. Minuciosamente el Sr. Secretario de Gobierno y sus acompañantes, recorrieron todas las dependencias y talleres, quedando muy complacidos al ver que este, es quizá el único establecimiento de Beneficencia Privada que ha recibido a huérfanos de revolucionarios, de soldados muertos en la campana, sosteniéndose el establecimiento de la caridad, sin acudir a las fuentes oficiales en busca de ayuda. Una de las cosas que mas llamo la atención de los visitantes fue el departamento de mujeres, conocido por el de Arrepentidas, que esta destinado exclusivamente a la regeneración de la mujer que por desgracia ha caído en las garras del vicio.


Este establecimiento fue visitado por el Señor Madero cuando estuvo en Puebla, quedando agradablemente impresionado.

La visita se prolongó por algún tiempo y el Señor Marciano González felicitó al personal que cuida y administra - La Misericordia Cristiana - dirigiéndole frases de aliento, para que prosigan en su obra de caridad y regeneración >>12

 

Un periódico de Veracruz, comentando la ilustre visita a este establecimiento, publico: « [...] El objeto de la visita fue para poder darse cuenta exacta de la clase de educación que allí se imparte a las niñas asiladas, de su manera de vivir, etc. y según nuestras noticias, los visitantes después de haber recorrido todos y cada uno de los distintos departamentos inquiriendo pormenores, examinando minuciosamente toda clase de detalles y tomando notas, quedaron altamente complacidos, pues es este uno de los establecimientos, quizá el único de los pertenecientes a la Beneficencia Privada, que ha recibido a huérfanos de revolucionarios, as[ como de soldados muertos en campaña; ante la verdadera y bendita caridad que alli se imparte al desvalido, no ha habido injustas distinciones; allí son admitidos los niños desamparados sin otra razón que su misma desventura; allí se recibe con los brazos abiertos a todas aquellas criaturas que careciendo de padres, o abandonados por estos son victimas del infortunio.


Risueñas, alegres, bulliciosas y felices, en una palabra: existen mas de doscientas niñas asiladas en la casa de la - Misericordia Cristiana -; no tienen padres pero allí han encontrado una Providencia que velará por ellas, que les proporciona ropa y sustento, que las educará para que mañana sean a su vez, las fundadoras de otras tantas familias verdaderamente cristianas, útiles a la sociedad y a la Patria. Fue por eso seguramente, que el Señor Secretario de Gobierno convencido de la utilidad indiscutible del mencionado establecimiento felicitó a las personas que lo cuidan y administran dirigiéndoles frases de aliento para que no desmayen en su recomendable labor y para que prosigan en su obra de impartir con mano generosa la santa y bendita caridad. [..] Debemos todos, en nuestra esfera de acción contribuir para su sostenimiento en la forma en que sea posible y asi haremos una obra buena y digna de tan noble objeto. El Corresponsal »13156

 

Desgraciadamente aun habiendo comprendido las autoridades civiles la maravillosa obra que allí se llevaba a cabo, dejándose llevar del odio hacia la Iglesia y las obras que con ella se relacionaban, en el ano de 1928 incautaron la casa, expropiaron el inmueble quedándose con toda la maquinaria de los talleres y cuanto en este establecimiento había. A las religiosas les dieron 18 horas de tiempo para abandonar la casa. Estas en un gesto de grande caridad emplearon esas horas para acomodar a las huérfanas entre familias conocidas, algunas niñas y algunas Magdalenas prefirieron llegar a otras casas de la Congregación, y las Hermanas fueron enviadas a otras comunidades. El Gobierno General de la Congregaci6n fue trasladado por un tiempo a Estados Unidos y varias Hermanas fueron hospedadas en familias católicas. El autor de semejante atropello fue el Presidente Elías Calles en el mes de febrero de 1928.

 

La Misericordia Cristiana fue decapitada en un momento de grande vigor espiritual, de vitalidad y de irradiación de caridad evangélica en la sociedad.

Para volver a implantarla se necesitaría nuevamente el celo apostólico y la caridad heroica de su fundador. De ella en la actualidad queda únicamente el recuerdo y la nostalgia que cultivan en su corazón los antiguos poblanos y las hijas del Padre Yermo.


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8. O. MÁRQUEZ Y TORIZ, Cincuenta arios de vida de las Siervas del Sagrado Corazón de Jesús y de los Pobres, 1885-1935: Unidas en su Coraz6n, Puebla, diciembre 1957, enero y febrero 1958, p. 44.

9. El Sr. Presidente Francisco I. Madero debe haber visitado la Misericordia Cristiana en el ano de 1912, ya que fue Presidente del 6 de noviembre de 1911 hasta 19 febrero de 1913, y se dice que la visita cuando estuvo en la ciudad de Puebla. Cfr. Cr6nica La Misericordia Cristiana: El dem6crata, 25 septiembre 1914. * APY, Doc. 2607/32. * = CB 2607/15.58.

10. Los años de 1913 a 1914 fueron dificilísimos para la política de México. Para comprender el desquiciamiento total del cuadro politico basta pensar que del 19 de febrero de 1913 hasta 3 de noviembre 1914 hubo cuatro Presidentes de la República, de los cuales uno, el Sr. Pedro Lascurain dur6 en la Presidencia solamente 26 minutos. Cuando este Sr. Secretario de Gobierno visit6 la Misericordia Cristiana, ocupaba la silla presidencial el Sr. Venustiano Carranza. Cfr. J. BRAVO UGARTE, Historia de México, I, o.c., p. 501.

11. Era el día 23 de septiembre del ano 1914.

12. Crónica La Misericordia Cristiana fue visitada por el Señor Secretario General del Gobierno: El Dem6crata, Puebla, 25 septiembre 1914.

13. Cr6nica El Asilo de la Misericordia Cristiana: La Opinión, Veracruz, 2 octubre 1914. * APY, Doc. 4946/87-B. * = CB 4946/15.61-62.

 

 

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