
Misionero
Centenario
de la Obra del Padre Yermo en Chihuahua.
31
de enero de 2004 cien años de fundación de la
primera casa misión de las Siervas, en la Sierra Tarahumara en
el Estado de Chihuahua, México. Al Padre Yermo no le detuvo el
frío invierno ni las incomodidades del viaje.
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¿Qué le
pareciera a usted que sus hijas fueran a la Tarahumara?
Aquella pregunta
lanzada sin más por el Padre Ipiña de la Compañía
de Jesús, al Padre Yermo, inflamó su corazón
ya de por si encendido en deseos misioneros.
“No puedo
explicar a ustedes los sentimientos que en mi ánimo produjo
aquella pregunta. Contesté al Padre diciéndole
que si Dios Ntro. Señor permitía aquello, sería
la realización de mi mayor deseo...
Aquella
pregunta tan inesperada, como era natural enardeció mis deseos y lo
que hasta entonces juzgaba como irrealizable, comenzó a parecerme
hacedero. Seguí encomendándolo a Dios Ntro. Señor y encargué de nuevo a las Hermanas
que unieran sus súplicas con las mías”.
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“Quería
que las Hermanas fueran apóstoles; en su corazón
ardía el celo por las misiones y todo su anhelo era que
las Siervas llegaran a la inculta región de la Tarahumara”.
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"Os recomiendo
con particularidad que encomendéis a vuestras oraciones
el asunto de las misiones de la Tarahumara, no para que se lleve
a cabo, sino para que, si ha de ser para mayor gloria de Dios
y provecho de la Sociedad, se arregle convenientemente, pues
estos son mis deseos". 3
Había orado con todo su
corazón por esas misiones:
“Señor,
si este ardiente deseo de misión entre infieles, me lo
inspiras Tú, fecúndalo y señálame
el camino”. 4
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Y
Dios, que había sembrado en su corazón misionero esos
ardientes deseos, los fecundó y el 25 de enero con cuatro
Hermanas partió de Puebla rumbo a Chihuahua para internarse
con sus hijas en la Sierra Tarahumara, fundando en el pueblo de
Carichí la primera escuela el 31 de enero de 1904. Fue una
de las grandes alegrías que el Señor le concedió en
esta vida.
“ No puedo pintar a ustedes, el gozo con que las Hermanas
marchaban a su penosa misión, y cuánto en el particular
tratara de decir, sería poco, quedando mi pintura sin vida a
causa de la palidez de los colores que empleara. El ambicioso que fuera
a saciar su deseo de riquezas con la adquisición del más
codiciado tesoro, no marcharía tan contento como aquellas benditas
Hermanas marchaban a la inculta Tarahumara... ¡Nunca olvidaré el
gozo santo con que cantaban en el camino solitario de la Capilla
de San Antonio a Carichic alabando a la Reina de cielos y tierra!.
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Ese 31 de enero
el Padre Yermo comenzó a ver lo que ya el Espíritu
le había hecho exclamar:
“Señor, yo sé que
Tú llevarás a la Congregación, por todo el
mundo”
1 YERMO Y
PARRES J.M. Cartas Circulares No. 100. Puebla 29 de septiembre de
1903.
2 cfr. CRUZ, C., Apuntes biográficos del Padre Yermo. P.69.
3
YERMO Y
PARRES J.M. Cartas Circulares No. 307. Puebla 25 de marzo de 1903.
4 YERMO
Y PARRES J.M. A solas con Cristo. Ed. Jus. P. 82.
5
YERMO Y
PARRES J.M. Cartas Circulares No. 142. Puebla 30 de agosto de 1904.
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